El calendario festivo andaluz está repleto de eventos vinculados al vino, concentrándose en septiembre, durante la época de la vendimia. Las primeras citas tienen lugar en mayo, sobresaliendo en Córdoba la Cata de Vinos Montilla-Moriles y la Feria de la Manzanilla de Sanlúcar (Cádiz), con un acogedor acto social a orillas del Guadalquivir. Tras la Cata Popular del Vino de Aguilar de la Frontera en julio, llega un agosto cargado de sabor y color, con las Fiestas del Moscatel de Chipiona en Cádiz, en la que se unen los caldos y el buen flamenco; la Feria y Fiestas de la Vendimia en Villanueva del Ariscal (Sevilla), declarada de Interés Turístico al igual que la malagueña Noche del Vino de Cómpeta. Septiembre es el mes más festivo. De Interés Turístico están declaradas tanto la onubense Real Feria y Fiestas de la Vendimia del Condado (Palma del Condado) como la cordobesa Fiesta de la Vendimia de Montilla, con la Pisa de la Uva, la Cata Flamenca o la Fiesta del vino y la tapa. Otras citas atractivas de este mes estival son las Fiestas de Otoño o de la Vendimia en Jerez, la Cata del Vino en Moriles (Córdoba) y la Fiesta de la Vendimia en la localidad onubense de Bollullos Par del Condado, Mollina y Manilva (ambas en Málaga).
Son numerosas las actividades que se organizan en Andalucía que muestran este apasionante universo, visitas al olivar, jornada de recolección de aceituna, los procesos de extracción, almacenamiento y envasado en las Almazaras, las catas de aceite, los desayunos molineros, jornadas gastronómicas. Aprenderás a descubrir los sabores, frutados, dulces, amargos y picantes, apreciar sus matices, olor, color y propiedades que diferencian unas variedades de otras, las técnicas de utilización más apropiadas y cómo sacarles el mayor partido a cada una de ellas.
La variedad de fiestas y celebraciones en Andalucía es tan amplia como su geografía, y su calendario es una auténtica enciclopedia donde se resumen las artes y costumbres de sus pueblos. En las fiestas de primavera, de siembra y cosecha, en cada fiesta patronal, feria, vendimia, verbena y romería se pone de manifiesto lo más elaborado de su artesanía, gastronomía, música y creencias religiosas.
Los carnavales inician ruidosamente la serie, subvirtiendo con humor e ironía los papeles cotidianos. En Semana Santa los templos sacan en procesión sus más valiosos tesoros para acompañar las imágenes de la Pasión, recorriendo un itinerario que se repite fielmente cada año. La festividad del Corpus es el argumento para un brillante desfile. Las Cruces de Mayo aúnan espectacularmente lo religioso y lo profano.
La Fiesta de los Toros tiene en Andalucía una importancia fundamental por su gran arraigo, y durante tres cuartas partes del año se celebran corridas en sus numerosas plazas, coincidiendo con las ferias locales, donde se baila y se canta al son de las guitarras. El flamenco es la expresión más genuina del folclore andaluz. Los festivales de cante en período estival establecen un calendario de actuaciones para todos los gustos. Las romerías son procesiones piadosas y festivas que tienen como escenario la naturaleza, huella de los antiguos ritos de la fertilidad.