Desde las estribaciones más occidentales de Sierra Morena hasta el litoral atlántico, el viajero que se adentra en la provincia onubense disfruta, bajo un cielo luminoso, de una naturaleza pródiga y delicada.
El clima de la sierra, húmedo y suave, dulcifica las altas temperaturas del verano y los rigores invernales. El centro, más caluroso y seco, se refresca con las brisas marinas del atardecer.
El clima templado del litoral, invita a disfrutar del sol y del mar durante todo el año, en un entorno de pueblos blancos, acogedores y dotados de los más modernos servicios.
La historia de esta provincia, de inequívoca vocación marinera, se remonta al primer milenio anterior a nuestra era. Tartesos y fenicios explotan las minas del interior, convierten los pueblos del litoral en prósperos enclaves mercantiles y crean una ruta marítima, para transportar los minerales de Tharsis y Riotinto a las ciudades del Mediterráneo oriental.
Al final de la Edad Media, los puertos atlánticos onubenses viven un periodo de gran esplendor. Del muelle de Palos de la Frontera, en 1492, parte la primera expedición de Colón hacia el Nuevo Mundo. La gesta colombina señala un antes y un después en la historia de Huelva.
Provincia rica en tradiciones y poseedora de un patrimonio paisajístico y cultural que se remonta a la civilización tartésica. Su huella se puede rastrear por el Andévalo y la Cuenca Minera. El bosque umbrío de la sierra, las dehesas de encinas y las milenarias explotaciones mineras, permiten disfrutar de paisajes dilatados y apacibles.
La campiña del Condado de grandes pueblos agrícolas y peculiar arquitectura, se extiende hasta la costa, de suave clima e inmensas playas cubiertas de un manto vegetal de pinos y enebros. El litoral alcanza los límites del Parque Nacional de Doñana, allí donde el Guadalquivir desemboca en el mar.
Fronteriza con Portugal y bañada por el Océano Atlántico se sitúa en el oeste de Andalucía, limita al norte con la provincia de Badajoz, al este con las provincias de Sevilla y Cádiz, al sur con el Océano Atlántico y al oeste con Portugal.
Pese a su vecindad con la provincia de Cádiz, es la única provincia española que no tiene comunicación directa con su vecina y para llegar a la misma debe atravesar la de Sevilla. La capital de la provincia de Huelva es la ciudad de Huelva.
En la provincia de Huelva hay productos específicos en plena serranía como el jamón de Huelva. Y productos de mar como puede ser la gamba blanca. A pesar de todo, se puede decir que la cocina de Huelva es marinera en el sur, mientras que en la serranía está orientada a los productos del cerdo y a las setas, y en El Andévalo a las carnes de caza y al cordero. Es decir, consiste en una fusión de productos desde la sierra a la costa.
Al estar la provincia de Huelva en contacto con el Atlántico y con el interior (frontera con Extremadura) la variedad de ingredientes en su cocina es muy variada. Se encuentran platos de pescado y mariscos en las zonas cercanas a la costa, mientras que los platos cárnicos y de la huerta son protagonistas en el interior, que posee cierta influencia con la vecina cocina extremeña.
Los pescados se comen habitualmente fritos, a la plancha, asados o en guiso. Uno de los pescados más típicos son las sardinas (sobre todo de la zona de Ayamonte e Isla Cristina). Las sardinas en pimientilla, la raya en pimentón, el pargo encebollado, el pez espada en amarillo, el atún con tomate, los chocos con habas. Entre los salazones se encuentra la mojama de atún (típica de Isla Cristina). Entre los platos de atún se encuentran además: el pellejito de atún, atún mechado, etc. La industria conservera es importante y por ejemplo hay municipios con gran protagonismo dentro del sector, un ejemplo es Ayamonte e Isla Cristina.
Uno de los mariscos más representativos de la cocina de Huelva es la gamba blanca, aunque también abundan las cigalas y langostinos. Entre los moluscos, de gran fama, se encuentran la chirla y la coquina. Es conocido en la provincia el choco de Huelva, su popularidad ha dado lugar al gentilicio de los onubenses, conocidos popularmente como choqueros. Choco es el nombre con el que se conoce a un tipo de sepia, y con él se elaboran una gran variedad de platos, como las habas con choco, las papas con choco, las albóndigas de choco o simplemente el choco frito. La gamba blanca de Huelva es un producto de gran consumo y aparece frecuentemente en los restaurantes a lo largo de la provincia.
La repostería onubense es de gran tradición y sencillez, y sus recetas de pasan durante generaciones. Algunos dulces son claramente de herencia árabe y se elaboran de forma totalmente artesana. En la mayoría de pueblos del interior existen panaderías que siguen elaborando algunos dulces de tradición local, como los piñonates, los pestiños, tortas de manteca, rosas fritas, roscos, tortas de polvorón, cortadillos de cidra, buñuelos, etc.
Huelva. En la desembocadura del río Odiel se asienta Huelva, ciudad andaluza de antigua tradición minera y testigo de acontecimientos históricos tan importantes como el descubrimiento de América.
Palos de la Frontera. De vocación marinera, fue cuna del descubrimiento de América, ya que desde su puerto partieron, en agosto de 1492, las tres carabelas que conseguirían arribar dos meses más tarde en las lejanas y desconocidas tierras americanas.
Almonaster La Real. Un castillo árabe, casas mudéjares y góticas y una mezquita más antigua que la de Córdoba forman parte del casco urbano de Almonaster la Real, que ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Almonte. Sus atractivos más significativos son: el Rocío, el Parque de Doñana y la playa de Matalascañas.
Aracena. Posee una arquitectura típica de pueblo andaluz, con casitas blancas que destacan en el verde paisaje de la sierra. Su casco urbano, declarado Bien de Interés Cultural, y la Gruta de las Maravillas son sus principales atractivos turísticos.
Moguer. Perteneciente a la comarca de la Tierra Llana y situado a orillas del río Tinto, Moguer es una población ligada al descubrimiento de América, ya que en el convento de Santa Clara pronunció Colón su juramento a los Reyes Católicos.
Niebla. Villa milenaria que se encuentra en una colina sobre el río Tinto. Lo más impresionante son sus dos kilómetros de muralla, que cierran completamente el perímetro de la ciudad.