Granada es música y poesía, puro arte monumental, cultura milenaria. Es provincia que alcanza el cielo desde las escarpadas cumbres de Sierra Nevada; ciudades de impresionante arquitectura que se encalman en el Altiplano; pueblos blancos desparramados por valles y laderas que mueren en los acantilados y playas de la Costa Tropical. La provincia de Granada, privilegiado destino turístico, permite al viajero practicar esquí en Sierra Nevada, aventurarse por los recónditos pueblos alpujarreños, recorrer la última frontera de Al-Andalus en el Poniente Granadino o alojarse en cuevas que rememoran la vida troglodita.
Una tierra de veranos suaves y cálidos e inviernos propicios para el disfrute de los deportes de nieve.
Toda la provincia cuenta con alicientes para el turismo monumental y cultural. En el municipio de Santa Fe, se gestó el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón, y Fuentevaqueros vio el nacimiento de Federico García Lorca, uno de los poetas y dramaturgos más importantes que han alumbrado las letras españolas.
En el altiplano granadino aparecieron los restos de un homínido datado entre uno y dos millones de años. Los bastetanos, pueblo ibérico, legaron a la posteridad una reliquia de gran valor histórico y cultural: la Dama de Baza.
Hacia el siglo V a.c., unas monedas acuñadas por los túrdolos dan cuenta del origen de la capital de esta hermosa provincia. En el siglo VIII, los berberiscos conquistan estas tierras que conocerán su apogeo con los nazaríes que propician un desarrollo económico, social, artístico y cultural, cuya influencia llega hasta nuestros días.
La provincia de Granada, se caracteriza por una escalera de altiplanos que descienden desde las altas cumbres hasta el mar Mediterráneo. Estos altiplanos y la altitud de sus tierras hacen que su clima sea de inviernos muy fríos. Esto influye de forma intensa en la vegetación, la agricultura, la ganadería y la caza.
En la provincia de Granada se pueden distinguir tres zonas bien diferenciadas: la costa, la vega granadina y la zona de las montañas. Cada una de ellas posee unas características climáticas, orográficas, históricas y situacionales particulares que la distinguen de las demás.
Se encuentra enmarcada dentro de la cocina andaluza y se puede decir que posee una amplia y rica gastronomía, mezclada por diferentes aportaciones, principalmente las recientemente aportadas por los nuevos pobladores con productos que anteriormente estaban vedados. Así aparecieron, por ejemplo, las habas con jamón que, por ser este de Trevélez (jamón de Trevélez), poseen un delicado y suave sabor. Son igualmente famosas las aguas de Lanjarón.
La geografía granadina es muy accidentada, desde las serranías se alcanza el litoral en unos centenares de kilómetros. Esta situación ofrece que sea posible disfrutar de una cantidad muy diversa de ingredientes. Uno de los platos de legumbres más representativos es las habas verdes a la granadina. Con habas se realiza un gazpacho de habas secas. Cabe mencionar también entre los platos de patatas, las patatas a lo pobre o las típicas migas, mezclados ambos platos con trozos de cerdo frito, las patatas en gloria. La producción de almendras hace que sea popular la sopa de almendras (emplea almendras machacadas y un aderezo de comino, pimienta, y corteza de pan frito). Las empresas conserveras granadinas producen alguna cantidad de espárragos en conserva que va a parar a diversas zonas de la cocina española. La fruta emblemática es la granada (Punica granatum), cuyo árbol está omnipresente en cármenes y jardines.
La olla de San Antón es uno de sus guisos tradicionales, así como de la provincia, aunque el plato más representativo es la saladilla con habas, o la afamada tortilla del Sacromonte. Los productos de cerdo son típicos en el interior, en algunos municipios se preparan matanza del cerdo, existiendo platos como las migas de matanza. Uno de los productos genuinos de la provincia es el jamón de Trevélez, servido cortado como una tapa o frito con las habas. Una de las preparaciones de carne más típicas es el cabrito en ajo caballín.
La pesca fluvial se centra en truchas y barbos. Son populares los guisados de caracoles. Entre los platos de pescado es importante el bacalao, setas de chopo, la moraga de sardinas. Otro clásico de la gastronomía de Granada son sus migas de harina, que pueden ir acompañadas de diversos productos como pimientos, panceta, boquerones...
Posee extensa variedad de dulces, entre los que se encuentran los huevos moles de San Antón, la bizcochada de Zafra, los pestiños de la Encarnación o el hojaldre de San Jerónimo. Los alfajores del Albaicín, los tocinillos de Guadix, los roscos de Loja, las empanadillas de Santa Catalina, los huesos de santo de las monjas de Santa Isabel, el huevo homol de las Hermanas Recogidas, los roscos de Montefrío, los retorcidos de hojaldre, las gachas de mosto, los soplillos, los pestiños de Vélez y Salobreña, los bollos de manteca, los panecillos de Alfácar, la cazuela mohína, la torta de al-Hajú, el nochebueno de los Montes Orientales y el merengazo de Almuñécar.
La comarca de Sierra Nevada linda con la Alpujarra y el Marquesado del Zenete. El parque nacional de Sierra Nevada es el hogar de las cumbres más elevadas de la Península Ibérica. Desde las alturas de los picos Veleta y Mulhacén se puede contemplar el mar Mediterráneo. Sierra Nevada es un paraíso natural alpino en el corazón de Andalucía.
Decenas de playas y pequeñas calas de aguas cristalinas. 320 días de sol al año. Y una temperatura media anual de 20 grados. Éstas son las credenciales de la Costa Tropical, los 73 kilómetros de litoral de la provincia de Granada. Su nombre se debe a la excepcional bonanza del clima durante todas las estaciones del año, que le permitió hace dos siglos convertirse en el único lugar de Europa donde se cultivan frutos tropicales como el mango, la chirimoya y el aguacate. Nombres que evocan sabores y lugares exóticos y que, sin embargo, son propios de uno de los rincones más privilegiados de Andalucía, la Costa Tropical.
El Poniente Granadino se extiende por el extremo occidental de Granada. Sierras, valles, vegas y campiñas conforman un paisaje rico y variopinto que linda con los montes Occidentales y con las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Es ésta una tierra de frontera, hija del mestizaje de culturas, cristiana y mora, con un pasado milenario.
La Alpujarra se encuentra situada entre Sierra Nevada, la sierra de Lújar y la sierra de Gádor, abriéndose al Mediterráneo desde el Mulhacén, el pico más alto de la Península Ibérica. De paisaje abrupto y colorido, su orografía esta surcada de barrancos, desfiladeros y valles, donde descansan, y a veces escalan, los pueblos de esta comarca.
El Altiplano se encuentra al noreste de Granada, donde inmensas altiplanicies se elevan más de 1.000 metros por encima del nivel del mar conformando parte del Geoparque de Granada. Su parte central está ocupada por una gran llanura casi desértica, rodeada de las sierras de la Sagra, Castril, Baza y Orce.
La comarca de Guadix y El Marquesado, formada por una inmensa altiplanicie que conforma parte del Geoparque de Granada, está situada al este de Granada. Compuesta por la localidad de Guadix y los pueblos que la circundan, esta zona disfruta de un riquísimo legado arqueológico e histórico. Paisaje de contrastes entre las laderas que preludian Sierra Nevada y el árido paisaje lunar de los Montes Orientales. Entre las tonalidades rojizas de la Hoya de Guadix y los verdes valles de los ríos que bañan la comarca.